Mi familia muy normal, lo que se dice muy normal no es, pero es que a la hora de cocinar se convierten en los Arguiñanos del desastre, si a eso le añadimos la eterna dinámica de "ahora sí, ahora no" de mis padres.. tenemos catástrofe y risas aseguradas..
Pero hoy, la cosa iba bien, hasta que a mi progenitor se le ocurrió la grandiosísima idea de hacer una tortilla (bendito mi padre) de tamaño colosal como para alimentar un regimiento de soldados estadounidenses en territorio afgano, en fin.. gran tamaño de tortilla, con guisantes incluidos.. la cosa no hubiera sido del todo catastrófica si no fuera porque al darla vuelta, mi madre le da un leve toque en el codo a mi padre (yo sigo convencida de que fue totalmente intencional, por aquello de que la venganza es un plato que se sirve frío) y la tortilla se desparrama por la cocina, la ropa de mi padre y el suelo queda peor que el de una discoteca a las 7 de la mañana !! horror horror, mi padre hace alarde de su sangre italiana y no deja santo sin mentar.. puf! yo que veo el panorama y no puedo evitar reirme.. quedaba monisimo con guisantes en la cabeza.. jajaj en fin, que hoy.. nos hemos quedado sin la tortilla maquiavélica pero me duele la tripa de tanto reír, esto a sido el abrir de boca, prometo que vendrán más :)!
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